explorando el mundo social
Pocas veces he presenciado tanta confusión con respecto a un concepto como cuando se habla de RSE. La mayoría de los empresarios y personas de negocios conocen el termino, algunos están más involucrados que otros, pero muy pocos entienden realmente de que se está hablando. En muchas ciudades, por ejemplo, hay organizaciones fundadas por empresas o emprendedores promoviendo los valores la RSE, que tienen como miembros a esas mismas empresas.
Prácticamente todas las semanas en algún lugar de Argentina hay un curso, congreso, seminario, charla, taller o actividad para promover la RSE. Universitarios, académicos, periodistas, empresarios, políticos retirados, emprendedores, organizaciones y demás son panelistas y ‘expertos’ en temas de RSE en estos eventos. Nos deleitan con tecnicismos, mucha teoría, lecciones de management y marketing; y en esa manera de comunicar el mensaje queda difuso, abstracto y sin demasiada argumentación. El resultado de todo este cocktail? Mucha confusión, mucha teoría y poca acción. De aquellas personas involucradas en temas de RSE no han sido pocos los que notaron y expresaron una frustración creciente en cuanto a la poca acción. Los más críticos lo expresan de manera cruel “La RSE es un lavado de cara de todas empresas pecadoras”.
La RSE es simplemente un conjunto de valores a tener en cuenta a la hora de hacer negocios. Para encontrar y conocer esos valores no es necesario mucho estudio: son los valores de la dignidad humana que todos, o la gran mayoría, conocemos. Los hemos aprendido cuando éramos niños: respetar, compartir, cuidar, crear, etc. Y cuando nos los enseñaron no lo hicieron porque queríamos que seamos todos carmelitas descalzas, sino por el saber que todo en la vida vuelve y es mejor para el futuro de cada uno de nosotros hacer las cosas bien. Un empresario o un director pueden ser excelentes padres de familia, cuidar de sus hijos, involucrarse con su educación, mandarlos a los mejores colegios, asegurarse que tengan los materiales que necesitan y ayudarlos en su desarrollo. Sin embargo esa misma persona puede ser la antítesis cuando entra a su lugar de trabajo, donde lo único que parece importarle es la generación de ganancia monetaria a cualquier precio. Aquel que me diga que ese empresario o director no sabe lo que es RSE, se lo discuto. Ese empresario lo sabe muy bien, no es necesario que participe de congresos, seminarios ni cursos; solo hace falta que se de cuenta que los negocios son parte de la vida, donde nos relacionamos con una increíble cantidad de gente, comunidades, colegas, clientes, proveedores y donde se crea uno de los grandes pilares de las sociedad. La naturaleza las empresas es entonces social.
“Todos los meses llegamos justos a pagar los sueldos, no podemos estar gastando en RSE”, me dijo un director de una PYME de 100 empleados hace poco. Si a una empresa le va ‘justo’, no es momento de construir el futuro para salir de esa situación? Uno de los valores que suena con fuerza en estos foros es justamente, la sustentabilidad. Como una persona de negocios se atreve a decir que no quiere cambiar (y crear) su futuro si su presente es malo?
Leí hace poco un joven emprendedor ingles que dijo: “La transparencia no es una elección. O elegís ser transparente, o te obligaran a serlo. La segunda situación demostró causar muchas pérdidas a las empresas”. Creo que implementar negocios con valores (discúlpenme, pero el término RSE ya no significa mucho para mí) no es una elección a esta altura. Es un tema de visión, algo de lo cual los empresarios se jactan de tener. Seguir haciendo negocios promoviendo la competencia descarnada, donde hay un deseo inagotable de generar cada vez mas ganancia monetaria, donde los empleados son material descartable, donde se contamina el ambiente en los procesos de producción, donde las empresas se desentienden de las problemáticas sociales es –básicamente-, destruir los negocios de a poco. No es opción cambiar o no cambiar, el que decida no hacerlo simplemente estará firmando su certificado de defunción. La acción concreta es la única manera de demostrar estos cambios, es más, la mayoría de las empresas socialmente responsables que he conocido ni siquiera tienen políticas sobre RSE, ya que los valores de los cuales hablamos ya están en su esencia misma y no tuvieron que participar de ningún congreso para que les digan lo que ya sabemos todos. Recuerden su propia infancia, las enseñanzas de sus padres y abuelos y ya tendrán las bases de los negocios con valores definidas.
¿Qué significado real tienen los terminos como RSE, Marketing social, Responsabilidad Corporativa, Solidaridad, Beneficiencia, Programas sociales? Este blog mostrara –y desnudara- las diferentes interpretaciones y practicas de todos los actores que intervienen en el trabajo social. Empezando por uno mismo.
5 Responses to Ese cuco llamado RSE (Responsabilidad Social Empresaria)
Maxi
febrero 3rd, 2011 at 16:31
Excelente nota Mario!